El día nacional del Bombero voluntario fue conmemorado en Curarrehue por los “chicos buenos” y los aspirantes a voluntario, los que recibieron su uniforme de preparación.
La ceremonia se realizó en el frontis del Municipio cordillerano, donde se resaltó el trabajo voluntario que desarrollan los Bomberos y que en Curarrehue son más que apagar incendios o rescatar a personas accidentadas. Los voluntarios deben salir en auxilio de las familias afectadas por las inundaciones a causa del desborde del río Trancura.
En Curarrehue existen dos compañías: la primera de la ciudad y la segunda de Catripulli, a las que se les suma la brigada de bomberos de la zona rural de Reigolil. Esta última fue creada a causa de la lejanía que existe con la cabecera comunal ya que es difícil acudir a los incendios y evitar que se quemen las casas.
Este nuevo aniversario estuvo lleno de grandes novedades, ya que no sólo los voluntarios de la Prima Compañía recibieron sus nuevos uniformes; sino que los integrantes de la brigada de Reigolil recibieron un vehículo para acudir a emergencias y durante los próximos días recibirán una unidad de agua.
También el municipio de Curarrehue entregó en comodato un terreno en Reigolil para que sea utilizada por la Brigada, futura Tercera Compañía de Bomberos.
También el Cuerpo de Bomberos entregó material para la extinción de incendios y para utilizar en otras emergencias, como para mejorar la comunicación radial.
Aparte de ello, varios bomberos recibieron diplomas de reconocimiento por años de servicio y por la labor desempeñada en beneficio de la comunidad local.
En la misma ceremonia se aprovechó de realizar la premiación del concurso de dibujo efectuado por el Cuerpo de Bomberos y todo finalizó con un desfile, con la participación de la Banda de Guerra del Liceo Monseñor Francisco Valdés Subercaseaux.
Posteriormente los voluntarios y autoridades comunales compartieron un cóctel ofrecido por una empresa nacional y que fue servido en la sala de sesiones de la comuna.